España es un país para recorrer con el paladar. De norte a sur, cada territorio tiene una forma distinta de entender el queso: quesos de oveja con largas maduraciones, quesos de cabra llenos de carácter, quesos de vaca suaves y mantecosos, tortas cremosas, azules intensos y elaboraciones artesanas que conservan la identidad de cada zona.

Por eso, cuando hablamos de quesos españoles premiados, no hablamos solo de medallas o reconocimientos. Hablamos de tradición, de oficio, de leche bien trabajada, de maduraciones cuidadas y de queserías que han conseguido que sus piezas destaquen en concursos nacionales e internacionales.

Si buscas quesos españoles premiados, esta guía reúne una selección de los mejores quesos españoles reconocidos por su calidad, origen, sabor y presencia en concursos. No todos los premios significan lo mismo, por eso aquí te explicamos qué hace especial a cada queso, qué tipo de experiencia ofrece en boca y cómo puedes disfrutarlo mejor en una tabla, en un maridaje o en una cata guiada.

A lo largo del artículo descubrirás los 17 mejores quesos españoles que merece la pena conocer si te apasiona el queso o si quieres empezar a distinguir estilos, texturas, intensidades y matices. Algunos son famosos por su potencia, otros por su cremosidad, otros por su elegancia y otros por representar como pocos el paisaje del que proceden.

Porque probar quesos españoles premiados no es solo elegir un buen producto: es viajar por España a través de sus queserías, sus razas autóctonas, sus pastos, sus cuevas de maduración y sus historias familiares.

Que un queso esté premiado significa que ha sido evaluado en un concurso, campeonato o certamen gastronómico y que un jurado especializado ha reconocido alguna de sus cualidades. Puede tratarse de premios internacionales, como los World Cheese Awards, de campeonatos nacionales como GourmetQuesos, de certámenes regionales, concursos vinculados a Denominaciones de Origen Protegidas o ferias gastronómicas donde se valoran quesos de diferentes estilos, leches y zonas de producción.

En estos concursos no se juzga solo si un queso “está bueno”. Normalmente se analizan muchos detalles: el aspecto exterior, la corteza, el color de la pasta, la textura, el aroma, el sabor, el equilibrio, el regusto y la persistencia en boca. En el caso del Campeonato GourmetQuesos, por ejemplo, se tienen en cuenta aspectos como corteza, color, textura, olor, sabor, regusto y persistencia.

Por eso, cuando hablamos de quesos españoles premiados, hablamos de piezas que han destacado frente a otros quesos por su calidad técnica, su personalidad y su capacidad para expresar un estilo concreto. Sin embargo, conviene entender bien qué tipo de premio ha recibido cada queso, en qué categoría competía y qué significa realmente ese reconocimiento.

Premios nacionales frente a premios internacionales

Los premios nacionales suelen valorar quesos dentro de un contexto más cercano: quesos elaborados en España, agrupados por tipos de leche, maduración, formato o estilo. Son muy útiles para descubrir queserías artesanas, productores locales y elaboraciones que representan bien la diversidad quesera del país.

Los premios internacionales, en cambio, permiten comparar quesos españoles con elaboraciones de muchos otros países. En concursos como los World Cheese Awards, un queso puede competir junto a piezas francesas, italianas, británicas, suizas, portuguesas o de otros territorios con gran tradición quesera. Esto da una dimensión más global al reconocimiento, aunque también depende mucho de la categoría en la que participe.

Un premio nacional puede ser muy relevante si el queso compite dentro de una categoría exigente y especializada. Y un premio internacional puede dar mucha visibilidad, especialmente cuando el queso obtiene una medalla destacada o llega a las fases finales del certamen. Lo importante es no quedarse solo con la palabra “premiado”, sino entender el contexto del premio.

Medalla de oro, Super Gold, mejor de categoría y ganador absoluto

No todos los premios tienen el mismo peso. Una medalla de oro indica que el queso ha obtenido una valoración alta dentro de su categoría, pero no significa necesariamente que sea el mejor queso de todo el concurso. Puede haber muchas categorías y varios quesos con medalla.

El reconocimiento Super Gold, habitual en los World Cheese Awards, suele reservarse para quesos que han destacado especialmente dentro de las mejores puntuaciones. Es un nivel de distinción superior a una medalla estándar y suele dar mucha visibilidad al productor.

También existen premios como “mejor de categoría”, que reconocen al queso más destacado dentro de un grupo concreto: por ejemplo, quesos de oveja curados, quesos azules, quesos de cabra, quesos de pasta blanda o quesos con Denominación de Origen. Este tipo de premio es muy interesante porque permite comparar productos similares entre sí.

Por encima de todos estaría el ganador absoluto, es decir, el queso que el jurado considera el mejor del certamen. Este reconocimiento es el más mediático, pero no siempre significa que ese queso sea el que más vaya a gustar a todos los consumidores. Puede ser un queso muy técnico, complejo o intenso, pero no necesariamente el más fácil de disfrutar para cualquier paladar.

¿Por qué un premio no siempre significa que sea “el mejor” para todos los gustos?

Un queso premiado ha sido reconocido por un jurado, pero el gusto personal sigue siendo decisivo. Hay personas que disfrutan con quesos intensos, curados y persistentes, mientras que otras prefieren quesos suaves, cremosos o delicados. Un queso azul muy potente puede ser excelente desde el punto de vista técnico y, aun así, resultar demasiado fuerte para quien está empezando en el mundo del queso.

También influye el momento de consumo. No es lo mismo elegir un queso para una tabla variada, para cocinar, para acompañar un vino, para una cata profesional o para tomarlo solo con pan. Un queso puede ser magnífico en una degustación pausada, pero no encajar igual en todos los contextos.

Por eso, los premios deben entenderse como una pista de calidad, no como una verdad absoluta. Ayudan a descubrir queserías, estilos y territorios, pero la mejor forma de valorar un queso sigue siendo probarlo, compararlo y entender qué sensaciones ofrece en boca. En una buena cata, el premio puede ser el punto de partida; la experiencia real empieza cuando el queso se corta, se huele, se prueba y se comparte.

Quesos españoles premiados los mejores

Los 17 mejores quesos españoles premiados para descubrir

Esta selección de los 17 mejores quesos españoles no pretende decir que solo existan estos, sino ayudarte a descubrir quesos españoles premiados que representan distintos estilos, leches, territorios y formas de maduración. España tiene una diversidad quesera enorme: quesos de oveja muy curados, tortas cremosas, azules intensos, quesos de cabra con carácter, elaboraciones de vaca más suaves y piezas artesanas que expresan muy bien el paisaje del que proceden.

La idea no es hacer una lista cerrada ni absoluta, sino ofrecerte una guía útil para entender por qué algunos quesos aparecen una y otra vez entre los mejores quesos españoles. Algunos destacan por su tradición, otros por su presencia en concursos, otros por su personalidad gastronómica y otros porque son perfectos para montar una tabla de quesos variada, equilibrada y memorable.

Queso Tipo de leche Zona de origen Perfil de sabor y textura Cómo disfrutarlo Por qué destaca
1 Queso Manchego curado o viejo Leche de oveja manchega Castilla-La Mancha Firme, sabroso, con notas a frutos secos, mantequilla, cereal y un punto picante en las piezas más maduras. Con pan de masa madre, membrillo, frutos secos, vino tinto suave o blanco con cuerpo. Suele aparecer entre los mejores quesos españoles por su tradición, versatilidad y personalidad reconocible.
2 Idiazábal Leche de oveja latxa o carranzana País Vasco y Navarra Firme, graso y persistente. Puede ser ahumado, con notas de madera, o no ahumado, más limpio y láctico. Con sidra, txakoli, vinos blancos con acidez, frutos secos y panes rústicos. Representa la tradición pastoril del norte y tiene un gran valor gastronómico por su equilibrio e intensidad.
3 Torta del Casar Leche de oveja Extremadura Muy cremosa, casi líquida en su punto óptimo. Sabor intenso, persistente y ligeramente amargo. Abierta por arriba y comida con cuchara o untada sobre pan tostado. Es uno de los grandes quesos cremosos españoles y una pieza muy especial para una cata.
4 Queso Mahón-Menorca curado Principalmente leche de vaca Menorca, Islas Baleares Firme, salino, mantequilloso y ligeramente ácido, con notas mediterráneas y de frutos secos. Con aceite de oliva, pan de cristal, almendras, tomate seco o vinos blancos frescos. Destaca por su personalidad insular y por un perfil salino muy marcado por el territorio.
5 Cabrales Leche de vaca o mezcla de vaca, oveja y cabra Asturias Azul, intenso, picante, salino, mineral y muy persistente. Al final de la tabla, con sidra asturiana, vinos dulces, pan de centeno, nueces o miel. Es uno de los grandes quesos azules españoles y una referencia para quienes buscan potencia.
6 Gamonéu Leche de vaca, oveja y cabra, según elaboración Asturias Firme, complejo, con notas de humo, cueva, mantequilla, frutos secos y un punto picante. En catas comparativas con otros azules o quesos asturianos de maduración en cueva. Permite diferenciar el mundo de los quesos azules asturianos más allá del Cabrales.
7 Roncal Leche de oveja Navarra Firme, elegante, intenso, con notas de leche de oveja, frutos secos y hierbas de montaña. Con vinos tintos de cuerpo medio, pan rústico, nueces, almendras o membrillo. Es un queso navarro de gran tradición, ideal para quienes buscan intensidad sin perder equilibrio.
8 Zamorano Leche de oveja Castilla y León Curado, firme, profundo, con notas de mantequilla tostada, cereal, frutos secos y leche evolucionada. Con vino tinto, pan de hogaza, embutidos de calidad, frutos secos o mermeladas suaves. Es una gran alternativa para quienes disfrutan de quesos de oveja curados con sabor profundo.
9 Majorero Leche de cabra majorera Fuerteventura, Islas Canarias Limpio, caprino, sabroso y agradable, con versiones tiernas, semicuradas o curadas. Con vinos blancos aromáticos, papas arrugadas, mojo suave, almendras o panes de cereales. Aporta diversidad territorial y muestra la riqueza quesera de Canarias.
10 Payoyo Leche de cabra, oveja o mezcla Sierra de Grazalema y Cádiz Equilibrado, cremoso, sabroso y con personalidad, según el tipo de leche y maduración. Con vinos generosos, blancos secos, pan artesano, aceite de oliva virgen extra o frutos secos. Es uno de los quesos andaluces con mayor reconocimiento gastronómico.
11 Afuega’l Pitu Leche de vaca Asturias Textura singular, pastosa o ligeramente granulosa. Puede ser blanco o rojo con pimentón. En pequeñas porciones, dentro de una tabla que combine quesos suaves, curados e intensos. Destaca por su valor tradicional, su forma, su textura y su identidad asturiana.
12 Queso de Murcia al vino Leche de cabra murciano-granadina Murcia Amable, aromático y reconocible por su corteza violácea lavada en vino tinto. Con vinos jóvenes, frutas frescas, frutos secos, pan crujiente o mermeladas suaves. Es una buena puerta de entrada para quienes quieren descubrir quesos de cabra sin sabores demasiado fuertes.
13 Queso de La Serena Leche de oveja Extremadura Cremoso, untuoso, intenso, persistente y con un punto amargo característico. Abierto por arriba, con cuchara y pan, ideal para comparar con la Torta del Casar. Es uno de los grandes quesos cremosos de España y una pieza excelente para una cata.
14 Queso Palmero Leche de cabra palmera La Palma, Islas Canarias Láctico, caprino, sabroso, ligeramente salino y a veces ahumado. En tablas variadas para mostrar la diversidad de los quesos de cabra canarios. Aporta identidad local, valor artesanal y una conexión directa con el territorio insular.
15 Queso Tetilla Leche de vaca Galicia Suave, cremoso, láctico, ligeramente ácido y fácil de disfrutar. Al inicio de una cata, con frutas, panes suaves o vinos blancos ligeros. Es ideal para quienes prefieren quesos menos intensos y más accesibles.
16 Quesos catalanes artesanos premiados Leche de cabra, oveja, vaca o búfala Catalunya Muy variados: lácticos, afinados, azules, cortezas lavadas, pastas blandas o maduraciones largas. En catas locales, tablas artesanas o experiencias gastronómicas en Barcelona. Conectan el mundo de los quesos españoles premiados con una intención local y experiencial.
17 Quesos españoles de autor con premios recientes Variable según productor Diferentes zonas de España Pueden ser curados, cremosos, azules, ahumados, suaves, intensos o de autor. Actualizando el artículo con ganadores recientes de World Cheese Awards, GourmetQuesos u otros certámenes. Permiten mantener el contenido vivo e incorporar nuevos quesos españoles premiados cada temporada.

Al final, lo más interesante no es memorizar nombres, sino entender la diversidad que hay detrás de cada pieza. Los quesos españoles premiados pueden ser curados, cremosos, azules, suaves, ahumados, intensos o delicados. Lo importante es probarlos con calma, compararlos y descubrir cuál encaja mejor con tu gusto, tu mesa o tu próxima cata.

Los mejores quesos españoles premiados

Mejores quesos españoles por tipo de leche

Una forma sencilla de entender por qué algunos quesos aparecen entre los mejores quesos españoles es fijarse en el tipo de leche con el que están elaborados. La leche de oveja, cabra, vaca o mezcla no solo cambia el sabor: también influye en la textura, la intensidad, la grasa, la maduración y la sensación final en boca.

Por eso, antes de elegir un queso para una tabla, una cena o una cata, conviene saber qué aporta cada tipo de leche. No es lo mismo un queso de oveja curado y profundo que uno de cabra más aromático, uno de vaca suave y mantecoso o una pieza de mezcla con más capas de sabor.

Quesos españoles premiados de oveja

Los quesos de oveja suelen tener más grasa, más intensidad y una textura más densa que otros tipos de queso. Son muy habituales en quesos curados, semicurados y piezas de larga maduración. En España, algunos de los grandes nombres pertenecen a esta categoría.

El Manchego curado o viejo es uno de los ejemplos más conocidos. Se elabora con leche de oveja manchega y destaca por su sabor profundo, sus notas a frutos secos, su textura firme y su equilibrio entre tradición y versatilidad. Es un queso fácil de reconocer y muy apreciado tanto dentro como fuera de España.

El Idiazábal, elaborado con leche de oveja latxa o carranzana, aporta un perfil diferente. Puede ser ahumado o no ahumado, y combina intensidad, grasa, persistencia y una fuerte conexión con el territorio del País Vasco y Navarra. Es ideal para quienes buscan un queso con carácter, pero bien equilibrado.

El Roncal y el Zamorano también son grandes representantes de los quesos de oveja. El Roncal ofrece una intensidad elegante, con notas de montaña y frutos secos. El Zamorano, por su parte, suele ser más profundo, curado y persistente, perfecto para quienes disfrutan de quesos con sabor largo y textura firme.

En el lado más cremoso aparece la Torta del Casar, un queso de oveja completamente distinto a los curados tradicionales. Su textura untuosa, casi líquida, y su sabor intenso y ligeramente amargo lo convierten en una pieza perfecta para comer con cuchara y compartir en una cata.

Quesos españoles premiados de cabra

Los quesos de cabra tienen una personalidad muy reconocible. Pueden ser frescos y suaves, pero también curados, intensos, salinos, ahumados o muy aromáticos. En España, la cabra tiene un papel fundamental, especialmente en zonas como Canarias, Andalucía, Murcia y muchas áreas de montaña.

El Majorero, elaborado con leche de cabra majorera en Fuerteventura, es uno de los grandes quesos canarios. Puede encontrarse tierno, semicurado o curado, y a veces se presenta con recubrimientos de pimentón, gofio o aceite. Su sabor es limpio, sabroso y con ese carácter caprino tan agradable cuando está bien elaborado.

El Queso Palmero, procedente de La Palma, también muestra la riqueza quesera de Canarias. Puede ser fresco, tierno, curado o ahumado, y destaca por su vínculo con la cabra palmera y con una tradición artesanal muy marcada. Es un queso que aporta identidad local y mucha diversidad a una tabla.

El Payoyo, asociado especialmente a la Sierra de Grazalema y Cádiz, puede elaborarse con leche de cabra, oveja o mezcla, pero sus versiones de cabra tienen un reconocimiento muy importante. Es sabroso, equilibrado y con una personalidad gastronómica muy atractiva, ideal para quienes quieren descubrir quesos andaluces con carácter.

El Queso de Murcia al vino es una opción más amable para quienes quieren entrar en el mundo de los quesos de cabra sin empezar por sabores demasiado intensos. Su corteza lavada en vino tinto lo hace muy reconocible visualmente, y su interior suele ser blanco, aromático y agradable.

Quesos españoles premiados de vaca

Los quesos de vaca suelen tener un perfil más suave, láctico, mantecoso y accesible, aunque también pueden alcanzar mucha complejidad cuando están bien afinados. Son una buena opción para quienes prefieren quesos menos intensos o para empezar una tabla de degustación.

El queso Tetilla es uno de los ejemplos más conocidos. Procede de Galicia y destaca por su forma característica, su textura tierna y su sabor suave. Es cremoso, ligeramente ácido y muy fácil de disfrutar, por lo que funciona muy bien para quienes no buscan quesos demasiado potentes.

El Mahón-Menorca, aunque puede tener distintas intensidades según la maduración, es otro gran representante de los quesos de vaca. En sus versiones curadas adquiere una personalidad más salina, firme y mediterránea, con notas mantecosas y un punto ácido muy interesante.

También hay quesos gallegos y catalanes de autor elaborados con leche de vaca que merecen atención. Algunas queserías trabajan pastas blandas, cortezas lavadas, afinados largos o estilos más contemporáneos que permiten descubrir otra cara del queso de vaca: más compleja, más aromática y menos previsible.

Este tipo de quesos funciona muy bien al inicio de una cata, antes de pasar a quesos de oveja curados, cabra intensa o azules potentes. También combinan bien con frutas frescas, panes suaves, vinos blancos ligeros y frutos secos.

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Quesos españoles premiados de mezcla

Algunos quesos combinan diferentes tipos de leche para conseguir más complejidad. Mezclar leche de vaca, oveja y cabra permite jugar con la grasa, la textura, el aroma y la intensidad. La vaca puede aportar suavidad y cremosidad; la oveja, profundidad y estructura; y la cabra, carácter aromático y persistencia.

El Cabrales, por ejemplo, puede elaborarse con leche de vaca o con mezcla de vaca, oveja y cabra, según el productor y la temporada. Cuando intervienen varias leches, el resultado puede ser más complejo, con más capas de sabor y una evolución en boca más interesante.

El Gamonéu también puede incorporar distintas leches, y eso contribuye a su personalidad. Su combinación de maduración, ahumado, afinado en cueva y posible mezcla de leches lo convierte en un queso muy especial, con matices que van desde la mantequilla y los frutos secos hasta el humo, la cueva y un punto picante.

Los quesos de mezcla son especialmente interesantes en una cata porque permiten explicar cómo cambia un queso según la leche utilizada. No se trata solo de intensidad: se trata de equilibrio, textura, aroma y persistencia. Por eso, incluir al menos un queso de mezcla en una tabla ayuda a que la experiencia sea más completa y sorprendente.

Preguntas frecuentes:

¿CUÁLES SON LOS QUESOS ESPAÑOLES PREMIADOS MÁS CONOCIDOS?

Entre los quesos españoles más reconocidos suelen aparecer nombres como Manchego, Idiazábal, Cabrales, Torta del Casar, Mahón-Menorca, Roncal, Zamorano, Majorero y Payoyo. Son quesos con una fuerte identidad territorial, estilos muy diferentes y presencia habitual en conversaciones sobre calidad quesera española.

Ahora bien, hablar de quesos españoles premiados no significa que siempre sean los mismos cada año. Todo depende del concurso, la categoría, el jurado, el tipo de leche, la maduración y el momento en el que se presenta cada pieza. Un queso puede destacar en un certamen nacional, otro en un concurso internacional y otro dentro de una categoría muy concreta, como quesos azules, quesos de oveja curados o quesos de cabra.

¿CUÁL ES EL MEJOR QUESO ESPAÑOL PREMIADO?

No existe un único mejor queso español premiado para todo el mundo. El mejor dependerá del certamen, de la categoría en la que compita, del tipo de leche, del afinado, de la maduración y, sobre todo, del gusto personal de quien lo prueba.

Para una persona, el mejor puede ser un Manchego viejo por su intensidad y equilibrio. Para otra, una Torta del Casar por su textura cremosa. Para alguien que disfruta de sabores potentes, un Cabrales o un Gamonéu pueden resultar mucho más interesantes. Por eso, más que buscar “el mejor” en términos absolutos, conviene descubrir qué estilo encaja mejor con tu paladar.

¿LOS QUESOS PREMIADOS SON SIEMPRE ARTESANOS?

No necesariamente. Un queso premiado puede ser artesano, pero también puede proceder de una quesería más grande, de una Denominación de Origen Protegida o de un productor con mayor capacidad de elaboración. Lo importante es que haya sido valorado positivamente por un jurado dentro de un concurso o certamen concreto.

Muchos quesos artesanos destacan por su personalidad, por el trabajo manual, por el origen de la leche y por la forma de maduración. Sin embargo, también hay queserías más consolidadas que elaboran productos de mucha calidad. Por eso, el premio debe entenderse como una señal de reconocimiento, no como una garantía automática de que el queso sea artesanal.

¿DÓNDE COMPRAR QUESOS ESPAÑOLES PREMIADOS?

Puedes comprar quesos españoles premiados en tiendas especializadas, mercados gastronómicos, tiendas online de queserías, ferias de producto artesano y espacios dedicados a la degustación. También es habitual encontrarlos en charcuterías gourmet o establecimientos que trabajan con pequeños productores.

Si no sabes por dónde empezar, una buena opción es acudir a una tienda especializada y pedir una selección por estilos: uno suave, uno curado, uno de cabra, uno cremoso y uno azul. Así podrás probar diferentes perfiles sin depender solo del nombre del queso o del premio que haya recibido.

Otra alternativa es descubrirlos en una cata guiada, donde no solo pruebas el queso, sino que entiendes su origen, su textura, su intensidad y la mejor forma de combinarlo.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE QUESOS ESPAÑOLES PREMIADOS Y QUESOS CON DOP?

La diferencia principal está en lo que reconoce cada concepto. Un premio valora un queso dentro de un concurso concreto. Es decir, un jurado lo prueba, lo compara con otros quesos y le concede una medalla, una categoría destacada o un reconocimiento específico.

Una DOP, en cambio, protege el origen, el método de elaboración y las características vinculadas a una zona concreta. Por ejemplo, una Denominación de Origen Protegida establece normas sobre el territorio, la leche, el proceso de elaboración, la maduración y otros aspectos que garantizan la identidad del producto.

Por eso, un queso con DOP no tiene por qué estar premiado, y un queso premiado no tiene por qué tener DOP. Son reconocimientos diferentes, aunque pueden coincidir en una misma pieza.

Cata de quesos Barcelona

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